En medio de adversas circunstancias energéticas que trajeron consigo la paralización del acopio a la industria, Sancti Spíritus mantiene la entrega del alimento

Si una actividad puso a prueba la capacidad del territorio para encarar la falta de combustible vivida por estos días, como consecuencia del acoso que practica Estados Unidos al suministro de combustible a la isla, fue la comercialización de la leche, pues su distribución resultó un verdadero crucigrama a la hora de armonizar ordeño, acarreo, traslado y venta, al extremo de que se detuvo por varias jornadas el acopio a la industria láctea, hubo que mover el alimento mayoritariamente con tracción animal e incrementar la elaboración de quesos, tal vez a niveles inéditos, y también la venta liberada.
Nadie puede asegurar que la distribución de la leche haya sido una obra perfecta; solo el hecho de romperse los horarios ya genera un sinfín de contratiempos a los consumidores. Sin hacerle culto al dañino triunfalismo, se puede decir que la leche llegó, que durante varios días no hubo producción de yogur, queso crema, helado y mantequilla, pero muchos espirituanos la pudieron adquirir liberada, quizás entre las pocas consecuencias que se le pueden agradecer a esta situación energética que ningún cubano hubiese querido atravesar.
“Para la situación creada la leche se ha comportado bastante bien, mi dieta no me ha faltado, creo que se han tomado medidas correctas, se ha hecho un esfuerzo para que este alimento llegue al pueblo, más tarde o más temprano, pero viene”, manifestó la anciana María García Reina, vecina del barrio 26 de Julio, en la capital espirituana.
EL SÍ DE LOS POTREROS
Deyvi Casanova Pérez, jefe del departamento de Ganadería en la Delegación Provincial de la Agricultura, subrayó el empeño de los productores para mantener la alimentación del ganado y la intervención de más de 3 000 medios de tracción animal en el acarreo y la distribución de la leche en las zonas rurales y demás poblados municipales, así como en algunas áreas de la cabecera provincial.
Declaró que el cruzamiento normal con los comercios que la reciben de forma directa desde hace años no ha tenido problema, en tanto las alternativas se montaron para suplir las demás entregas ante la paralización de la recogida para la industria, excepto en algunas áreas de la Empresa Pecuaria Managuaco, desde donde se distribuyó a la cabecera provincial, sumados algunos lugares que la recibieron directa de las Cooperativas cercanas a la ciudad.
“Donde no se ha podido recoger la indicación fue hacer queso, calculamos que se han destinado a ese proceso unos 300 000 litros dejados de acopiar y aunque se autorizó la venta, todavía hay una gran cantidad en los campos; se han presentado algunos problemas de calidad porque todos no hacen el queso de la misma forma; pero se ha garantizado la producción y con la venta liberada se aseguró un destino para evitar también la pérdida de leche”, explicó.
José Raúl Ramírez Romero, campesino de la CCS Camilo Cienfuegos, en la periferia del municipio cabecera, se aclimató a la coyuntura energética y sostiene: “Cuando no ha habido recogida en el termo, la he llevado directo a la bodega de Olivos I, en Sancti Spíritus; no te preocupes, mientras exista el caballo la leche va a llegar siempre a la población” acotó.
A Ivón García Ferrer, administradora de la bodega 26 de Julio, en el reparto de igual nombre, le subió por estos días la carga laboral y la unidad no ha cerrado las puertas ante la eventualidad. “Lo más adverso para la población ha sido la irregularidad del horario, algo difícil en una contingencia como esta; ahora, para los trabajadores de la unidad tampoco han existido horarios, un día entró como a las ocho de la noche y terminamos de vender a las doce; nos ha llegado en el carro y en carretón; el domingo me dieron el aviso a mi casa en medio del lavado de la ropa, paré y vine a recibir y vender”.
LA LECHE REGRESA AL LÁCTEO
Boris Luis Cancio Felipe, director de la Empresa Láctea en Sancti Spíritus, confirmó a la prensa que desde el miércoles 18 se reanudó el acopio a la industria en las 24 rutas de recogida de leche que funcionan en la provincia con cerca de 200 termos refrigerados, en virtud del aseguramiento del combustible demandado para esa actividad en lo que resta de septiembre, que solo en una jornada implica un gasto de alrededor de 1 600 litros.
“Con la recogida de la leche se detiene la venta liberada, empezamos a producir de inmediato queso y yogur, fundamentalmente; en el helado estaremos en esta primera fase a la mitad de la producción habitual por falta de capacidad en las neveras dado el alto almacenamiento de masa y de queso, pero en la medida que se vayan liberando capacidades de refrigeración se irá restableciendo ese renglón”, detalló Boris Luis.
“Para la distribución de la leche vamos a seguir el cruzamiento en siete municipios, se acopia y se comercializa directo a las bodegas porque la cobertura del combustible es limitada y tenemos que ahorrarlo. En el caso de la ciudad cabecera, se mantendrá por ahora de forma directa a las bodegas por las bases productivas, cuando exista estabilidad en la asignación de combustible debemos reanudar la entrega en bolsas”, señaló el directivo.